EL GALÁN FANTASMA

Secuencia Tres
Secuencia Tres
Fecha: 6 de febrero de 2010 Género: Teatro
Sesiones: 20:30 h
Compañía: Secuencia Tres
Precio: 20, 18 y 16 € Precio Amigos Juan Bravo: 17, 15 y 13 €
El galán fantasma, de Calderón de la Barca, es una comedia de enredo y misterio que narra con humor una historia de capa y espada llena de persecuciones y amores. El Duque de Sajonia, el poderoso cruel, cree dar muerte al protagonista, Astolfo, el caballero enamorado de la dama (Julia) ante los ojos de todos. Cuando Enrique, padre de Astolfo, descubre que su hijo no está muerto, lo esconde fuera de la ciudad. Recuperado de sus heridas, Astolfo se aparece, como si fuera un fantasma, en el jardín de la casa de Julia por un pasadizo secreto, creando la confusión en todos los personajes, menos en su dama, conocedora del secreto. Como en todas las comedias áureas, El galán fantasma termina con el final feliz del casamiento del galán y la dama.
En El Galán Fantasma, Calderón presenta con forma de comedia uno de los temas favoritos del teatro barroco: la apariencia engañosa del mundo. A través del enredo característico en el que se ven sumidos los personajes, se explica de manera cómica la complicación del conocimiento.
La realidad no es lo que parece porque los sentidos nos confunden. Los personajes se mueven en torno a las equivocaciones que crea esta visión trastornada y ello produce contratiempos y situaciones en las que no es posible establecer una secuencia lógica de  acontecimientos.
El Galán Fantasma es una comedia de misterio y enredo cuyos enamorados se ven implicados en la convención social del sometimiento a la autoridad, representada por  El Duque, que se interpone en  la relación, ya que él mismo está enamorado de la dama, Julia. Ello llevará a un enfrentamiento entre el primer galán, Astolfo, y El Duque, que deparará un juego de equívocos y pendencias, de escotillones subterráneos, de fingimientos, apariciones y urgencias para  desembocar en el final feliz que desde el comienzo de la obra se espera.
Verdad y mentira pueden coincidir, depende de cómo se mire, todo  será producto de la falsedad o de la más realzada confesión de veracidad. A esto contribuye un lenguaje que sugiere más que explica. Un envoltorio poético en el que las palabras describen la emoción, también engañosa, y los ardientes deseos que todos los personajes, unos por una cosa y otros por otra, pretenden satisfacer.
Una aventura de amores pretendidamente superficiales, que da lugar a que Calderón hable, por boca de sus protagonistas, de sus recurrentes obsesiones sobre las apariencias y la burla que los humanos podemos hacer con el destino y sus trampas.
 Aunque a veces el drama parezca cernirse sobre las cabezas de estos personajes, un nuevo giro a la confusión disuelve la angustia y precipita el deseado encuentro de todos los que de verdad se aman en la melodía de los versos finales.
Otro galán y otra dama, un padre y un gracioso completan un elenco que contribuye a enredar y luego a deshacer el nudo de la trama, mientras hablan con diálogos graciosos, profundos y delicados sobre la vida del amor y el arte de la esperanza en el que al final se resolverán sus dudas.