Algo falla, ha de fallar, en una madre, cuando su cartel se pinta en
escala de grises. Algo falla en su papel cuando es el rostro de una
perfecta Aitana Sánchez Gijón el que se cuela distorsionado.
Atravesado por un cristal que no refleja. Que podría cortar. Que tiene
filo y parece roto por algo. O por alguien. Algo pasa en La
madre.
Tal vez exceso de amor. De sobreprotección. De caricias y
cuidados. De vida dedicada a la vida que engendró. «¿Puede una madre
amar demasiado? ¿Existen límites para ese amor?» Barco Pirata, el
barco que más corazones roba del teatro español, ese capitaneado por
Sergio Peris-Mencheta, se lo pregunta. Con una cuestión que nace de La
madre de Florian Zeller; creador también de El padre, de El hijo y de
La verdad. Ganador de un Molière, de un Oscar. Barco Pirata se lo
pregunta con una cuestión que aborda y aborta verdades
universales.
El amor de madre de Anne es gris. Y no porque no
sea puro. Ella llevó a Nicolás nueve meses dentro. Y ahora está fuera
de su casa. Fuera del nido. Fuera de la rutina. Fuera de las
conversaciones del día a día. De las sobremesas y de los segundos que
ocupan el tiempo. La madre ya no sabe si ha vivido para ella o para
los demás. Si hay algún sentido para lo que queda sin la presencia de
su hijo. Sin su vínculo con su marido. La madre no sabe si sigue
siendo la mujer. Si no es la soledad, el vacío, la cordura.
LA MADRE
20 diciembre
Teatro
Compañía: Barco Pirata
Dirección: Juan Carlos Fisher
Dramaturgia: Florian Zeller
Intérpretes: Aitana Sánchez Gijón, Juan Carlos Vellido, Álex Villazán y Júlia Roch
Función: 20:30 h
Duración: 1 h y 30 min
Precio: 24 €, 22 € y 20 €
Precio joven (hasta 25 años): 20 €, 18 € y 16 €